DÍA DE LOS CORAZONES
Escrito por Sonia Alexandra Olaya
Internamente
El Día del Afecto es una fecha muy especial, única, que se celebra en el Instituto, desde hace 12 años. En este día, se realizan múltiples actividades, en las que se busca unir afectivamente a la comunidad meranista mediante entrega de mensajes, entre otras diversas actividades propias de este día.
El Día de los Corazones nace en 1997, en medio de una clase de historia dictada por la profesora Luz Estela Guarín, en donde se discutía acerca de la dificultad de las personas para expresar afecto por el otro. Esta actividad del dia de los corazones, se origina en el curso que hoy en día corresponde a Contextual B, curso en donde nació la actividad que se promovió a lo largo de los tres años siguientes. Fue entonces cuando en el año 2000, la Institución adoptó y extendió esta celebración a todos los cursos.
La actividad central de este día consiste en la entrega de mensajes de afecto por parte de todos y para todos los integrantes de la institución. Inicialmente eran los estudiantes mayores quienes estaban a cargo de la logística y de la parte administrativa. Años más tarde, fue la Institución la que se encargó de la totalidad de la organización de este día dándole prioridad a la escritura de los estudiantes.
Muchos profesores y directivos consideran esta actividad como una de las más simbólica de la institución y recuerdan varias anécdotas que la distinguen. En el 2005, por ejemplo, el IAM hizo un cambio, pues pasó de los conocidos corazones a las esquelas, cambio trascendental para los estudiantes que en un comienzo generó rechazo. Y como forma de expresión por parte del estudiantado, los estudiantes mayores lideraron una protesta que llamaron ‘rebelión afectiva’, que por fortuna fue transformándose y hoy contamos con una jornada de dimensiones incalculables en el Instituto.
En el año 1997, año en el cual empezó informalmente la jornada, circularon aproximadamente 1.000 corazones. El siguiente año, circularon más de 1.500 mensajes, cantidad completamente diferente a la que circuló en la institución el año pasado, que ya iba por los 18.000 mensajes. Y este año circularon ¡casi 22.000 mensajes!
Nos resta decir solamente que esperamos que esta enfermedad afectiva -única en el Merani- siga contagiando cada vez más y, ojalá muy pronto, salga de nuestras paredes para convertirse en una jornada mediante la cual tengamos la capacidad de expresar afecto, sentimientos y mucho amor a los demás seres humanos.