¿CÓMO USAR LOS CASILLEROS?
Escrito por Luis Eduardo Salas Núñez
Internamente
En el segundo semestre del año 2008 empezó, al fin, la construcción de la nueva sede del Instituto Alberto Merani. Después de tanta espera, de tantos inconvenientes que se tuvieron y de tanta expectativa, todo empezó a verse más claro.
La nueva sede comprende, en total, 28 salones nuevos para todos los cursos de la Institución. Este año se entregaron los primeros salones de la nueva sede, correspondientes a los cursos del ciclo Formal y Precategorial . Quedan otros siete salones pendientes y así se dará por culminada la primera etapa de la construcción.
Los estudiantes ahora están en un entorno diferente, en salones amplios y cómodos ubicados en una sola sede y no separados como era antes. Esto a la vez, permite una mayor integración entre estudiantes de distintos cursos. También hay que destacar el hecho de que cada estudiante tendrá un casillero individual ubicado en bloques según el curso.
Estos casilleros contribuyen en el mejoramiento del orden tanto de los estudiantes como de los salones, debido a que ha sido una escena común ver en los salones multitud de maletas regadas en el piso, libros por fuera, hojas de evaluaciones botadas y útiles rodando por todas partes, incomodando la circulación y siendo estropeados por los mismos alumnos.
Ahora, a partir de la distribución de los casilleros es muy probable que esta escena cambie. Los estudiantes pueden organizar mejor sus textos o libros y al mismo tiempo, tendrán la posibilidad de aliviar el exceso de peso de sus maletas, tema que viene teniendo terribles efectos a futuro, en la salud de los mismo estudiantes (ver Informe Especial “Morrales y espaldas a reventar”).
Otro de los temas que los casilleros resuelven es el de la seguridad. A algunos estudiantes se les pierden o dañan parte de sus útiles escolares u otros elementos que normalmente llevan en la maleta. Aunque muchas veces es por el mismo descuido del estudiante, hay factores externos en los que no pueden hacer nada para evitarlo. Ejemplo de esto es cuando algunos están jugando en el salón y por accidente dañan o tiran los textos de un estudiante al suelo y estos terminan vueltos una nada.
Entonces se utilizarán los casilleros para dejar con toda tranquilidad sus objetos, con la seguridad de que nadie podrá, sea con o sin intención, dañárselos, que sí sucedería de continuar con el sistema de las incómodas y pesadas maletas.
Visto desde este punto de vista, todo parece muy bueno y no debería haber ningún problema. Pero, ¿será así?
Algo que preocupa mucho es cómo los estudiantes van a cuidar sus casilleros. Ni siquiera habían sido entregados los primeros y ya se presentaron inconvenientes. Por ejemplo, un curso que, debido al maltrato de alguno de los alumnos dio a los casilleros, sólo recibió los suyos una semana después de los demás, pues de lo que trata también es de asumir responsabilidad individual y colectiva sobre los implementos del Instituto. Y esto incluye el cuidado de los casilleros como no pintarlos, rayarlos y menos dañarlos.
Y aunque pueda verse que empezamos mal, estamos seguros que se les va a dar un buen uso a estos y que serán de gran beneficio para toda la comunidad.