Desarrollo de la Autonomía



El Merani entiende la autonomía como la disposición para asumir una postura activa ante a la realidad, lo que implica hacerse cargo de las responsabilidades personales y sociales, así como optar a partir de principios éticos y normas internalizadas. La autonomía involucra de modo esencial tres dimensiones del desarrollo: la cognitiva, la práxica y la sensible afectiva. La primera se refiere a la formación de criterio y la toma de postura en un marco de principios éticos. La segunda alude a la toma de decisiones y la capacidad de resolver situaciones problémicas o de tensión. La dimensión sensible afectiva se orienta hacia la seguridad y confianza que permiten al sujeto valorar y optar.


"Autonomía significa gobernarse a sí mismo. Es lo contrario de heteronomía, que significa ser gobernado por los demás. Se puede ver un ejemplo de la moralidad y la autonomía en Elliot Richardson, con respecto al encubrimiento del asunto Watergate. Él fue el único funcionario del gobierno de Nixon que se negó a mentir y que renunció a su posición. Los demás ilustran la moralidad heterónoma. Cuando se les dijo que mintieran, obedecieron a su superior y colaboraron con lo que sabían que estaba mal hecho. Piaget (1932) proporcionó ejemplos más simples de la moralidad autónoma."

Constance Kamii
La autonomía como finalidad de la educación
Universidad de Illinois, Círculo de Chicago